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sábado, 9 de marzo de 2013

42 Capitulo

Paula/Zaira: ¡Te extrañamos mucho! -Dijimos ambas al mismo tiempo abrazándola a nuestra amiga-
Luciana: ¿Y yo? Ni se imaginan. -Dejamos de abrazarla- Encima si no nos juntamos todos, no nos vemos.
Paula: Vos pega un llamado cuando quieras.
Zaira: Siempre estaremos firmemente.
Luciana: Me imagino que la idea esta es de Zaira... -dijo mirándola y ambas reímos-
Zaira: Y si. Así que vamos a disfrutar el día... quiero saber mucho de ella. -Dijo mirando la panza de Luciana- ¿Se mueve?
Luciana: Si, ahora se esta moviendo.
Nosotras sin mas que decir y sin pensarlo dos veces pusimos una mano cada una y sentimos como se movía, Zaira saco al toque...
Zaira: ¡Me dio impresión!
Paula: Boluda. -Comencé a reírme- Mi vida, como se mueve... esta re inquieta.
Luciana: Si, no para... a la madrugada hay veces que no deja dormir.
Zaira: Pero falta poco amiga, tu panza esta grandecita ya.
Luciana: Si, me faltan tres meses nada mas. -dijo sonriente- /(La verdad chicas que ni recuerdo cuando había quedado embarazada Lu, perdón jajaja)/
Solo tres meses le faltaban para tenerlo en sus brazos y mimarlo como todos los días lo hacía en su panza. Desearía con toda el alma que me falte solo un mes, pero a la vez no quisiera porque tener una panza enorme es un sueño cumplido que de a poco va creciendo.
Zaira: Yo desearía estar como ustedes. -Dijo con sus anteojos puesto, y mirando al cielo- Aunque no lo crean me encantaría ser mamá...
Luciana: ¿Te la imaginas? -Dijo mirándome-
Paula: La imagino con una panza enorme por tener mellizos.
Zaira se sentó bien de golpee y se saco los lentes y pego un grito..
Zaira: ¿Mellizos? -Grito como una loca que hizo que los chicos nos miraran-
Largamos las dos una carcajada al ver la cara de Zaira. Yo me paré y me acerqué a ella...
Paula: Sería lindo verte con dos mellizos volviéndote loca.
Luciana: Mas de lo que sos, claro.
Zaira: ¡Por dios! -Se paro- Me re pasaron las ganas de ser madre...
Salió corriendo hacía donde estaba los chicos, se estaban por meter en la pile, nosotras estamos sentadas en las reposaras con Luciana.
Luciana: ¿Y vos? -Sonrió- ¿Cómo estás con el embarazo?
Paula: Nunca en mi vida vomite tanto, algún día quedaré internada de tanto vomitar.
Luciana: ¿Pedro sabe supongo?
Yo negué.
Luciana: ¿Fuiste a la ginecóloga?
Paula: No, pero supongo que los vómitos son normales.
Luciana: Son normales, pero no sé gorda, ¿mucho vomitas?
Paula: Si y no...
Luciana: Deberías ir, gorda.
Paula: Uno de estos días.
Luciana: ¿Tenes ya?
Paula: Si, ¿vos quienes la que te atiende?
Luciana: Marita.
Paula: Yo también. -Ambas reímos-
Luciana: Yo tengo el martes cita con ella, ¿queres ir también?
Paula: Vale, te acompaño y de paso me hago ver.
Un silbido interrumpió nuestra pequeña charla, y era Luciano quien nos llamaba.
Luciana: ¡Ya va!
Paula: Ey, no digas nada de los vómitos. Zaira ya lo sabe, ella también me dijo antes que vaya pero al final no fui, le dije que si pero no fui.
Luciana: Quédate tranquila que no digo nada.
-¡Vengan! -Grito nuestra amiga-
Paula: Vamos. -Dije riendo-
Luciana: Ayúdame porque me duele todo.
Paula: ¿No quieres ir a descansar? A mi me duelen los pies... -dije quejándome-
Luciana: Estemos un ratito aquí, cosa que no se den cuenta.
Paula: Si, mejor.
Hernán: Abuelas, ¿qué les pasa?
Paula: Abuelas las pelotas. -Dije riendo- Y nada, estábamos hablando de los mellizos que iba a tener Zaira.
Su cara se transformo y la miro a Zaira.
Zaira: Ey... -comenzó a reír y lo abrazo- ¡mentira! No lo asusten así a mi gordo. -Beso la mejilla de él-
Luciana: Vas a ver, mellizos tendrás por picara.
Zaira nos saco la lengua y nosotras reímos.
Luciano: Solo faltan ustedes.
Pedro: La verdad. ¿Para cuando?
Hernán: ¿Por qué no hablamos de otro tema?
Paula: Vale, porque son amigos cambiamos de tema... -dije guiñándole el ojo a Zaira-
Zaira: ¡Gracias!
Le tire un beso. Los chicos comenzaron a organizar un partido de fútbol para la otra semana y nosotras con las chicas estábamos sentadas en el borde, hablando y a la vez tomando un poco de sol. Disfrutando el día.
Paula: ¿Nos metemos? Me está haciendo mucho calor. -Dije suplicando-
Zaira: Si, a mi también...
Luciana: Me mojo y vuelvo a salir, yo muero por una cama.
Luciano: Todo el día mueres por una cama. -Dijo desde una esquina y está lo miro mal- ¡Te amo!
Luciana lo ignoro y esté siguiendo hablando con los chicos.
Paula: Yo que sepa las embarazas duermen mucho, verdad? -Ambas asintieron- ¿Por qué carajo me levanto temprano yo?
Zaira: Gorda, vos no sos normal, entiendes? -La miré mal- Mentira, mentira.
Paula: Segunda del día, eh?
Zaira -besó mi mejilla-: Te amo rubia.
Luciana: Me pongo celosa. -Dijo algo sensible-
Con Zaira nos acercamos hacía donde ella estaba sentada y le sonreímos.
Paula: Pocahonta te amamos.
Luciana: Mas tiernas. -Dijo entrando- ¿Besito en la mejilla?
Nosotras reímos y la besamos en la mejilla.
Hernán: Ey, parecen lesbiana.
Zaira: Uh, ya estas boludo vos.
Pedro: Y eso que tomo una sola cerveza.
Paula: ¿Ya tomaron?
Zaira: Yupi, luego me mandaré una heladita.
Luciana/Paula -nos miramos-: Los envidiamos.
Pedro: Pero si quieren le pasamos un poco de saliva con cerveza... -dijo acercándose- ¿o no cuñado?
Luciano: Exacto.
Ellos se acercaron y nosotros le tiramos agua.
Paula: Asqueroso.
Luciana: Ordinarios.
Luciano: Encima que le ofrecemos un poco de cerveza.
Paula: De esa manera no.
Pedro: ¿Y cómo entonces?
Luciana: Dios, hermanito un vasito nada más queremos.
Pedro/Luciano: No, saliva o nada.
Paula: Deja amiga, ya vamos a ver que vamos a hacer.
Hernán: Uh, esa dolió.
Zaira: ¡Banco a mis amigas! -Ella se quiso acercar pero Nan la agarro de la cintura atrayendola una vez más- ¡Ey!
Hernán: Lejos de esta pelea, presiento que va a terminar mal. -Dijo riendo-
Zaira: ¿Vos dices?
Paula: Si, él presiente muy bien.
Luciana: Mezquinos de cervezas.
Pedro: Vos sabes hermana que eso nosotros no mezquinamos.
Paula: Perdón, me olvide que ustedes mezquinan fernet.
Hernán: Ustedes mezquinan vino.
Zaira: Ey, nosotras no mezquinamos nada.
Hernán: No, si no. -Dijo dejándola de abrazar, esa noche en la joda mezquinaron-
Zaira: ¿Noche? ¿Qué joda?
Paula: Eso, ¿qué joda?
Luciana:  ¿Qué joda?
Luciano: Eh, entendemos con una sola pregunta... no hace falta que repitan tres veces.
Nosotras reímos...
Paula/Zaira/Luciana: ¡Respondan!
Pedro: Esa noche que se pusieron en pedo.
Zaira: Ah, pero estamos hablando hace mucho...
Hernán: ¿Y? Pero mezquinaron.
Paula: Porque ustedes no quisieron invitarnos a nosotros su fernet, picaros.
Luciana: Aparte... nosotras no fuimos con ustedes esa noche. -Le saco la lengua- No estábamos en su grupo como para invitarlos la bomba.
Pedro: Pero eramos...
Paula: Ch, ch, no eran nada.
Pedro: Andábamos todos con ustedes.
Paula: Ah, eso es otra cosa.
Hernán: Da igual si andábamos o no, pero no quisieron invitar.
Paula/Zaira/Luciano: ¡Mezquinos!
Hernán: ¡Ustedes!
Pedro: Aparte ustedes dos están embarazadas.
Luciano: Vos, Zai podrías tomar.
Zaira: Sorry amigas pero esa oportunidad no pierdo, pero estoy con ustedes. -Ambas reímos por su comentario tonto-
Paula: ¡Algo haremos!
Luciana: Eso.
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+10 y más novela ♥.

41 Capitulo

Me desperté al escuchar mi celular vibrar... dios, no puedo creer que hasta vibrando lo escuche a esta mierda. ¡Tengo una suerte!
Lentamente me aparte de los brazos de Pedro, sonreí al recordar la noche medió descontrolada y una risita salió de mi boca.
Agarré mi celular y era mi amiga Zaira... me fije la hora y eran las dos y media.
-Comunicación telefonica-
Paula: ¡Gorda!
Zaira: ¿Podrían atenderme la puerta? ¡Carajo! Hace diez minutos que estoy parada como estúpida acá.
Paula: Perdón, perdón... -lo miré a Pedro que comenzó a moverse- perdón, lo que pasa es que...
Zaira: Ahorrate las excusas, solo quiero que me abras la maldita puerta.
Paula: Esta bien, esta bien. Perdón... ahí voy. -Me cortó-.
Me miré y note que ambos teníamos la ropa interior y nada más. Desde la cama sentada note una vestido a lo lejos, en mi silla.
Me destapé a lo bruto y rápidamente cogí el vestido y me lo coloqué. Me di vuelta y Pedro me estaba mirando...
Paula: Amor, anda a bañarte... Zaira esta afuera, me quedé re dormida.
Le di un beso en los labios y corrí hacía la puerta, para luego bajar por el ascensor y abrirle la puerta a mi amiga.
Paula: Ni la cara me lave... -dije dejándola pasar-
Zaira: Que carucha... Hernán dijo que ya venía.
Paula: Te tengo que contar algo luego. -Dije sonriente-
Zaira: ¡Hola bebote! -Dijo acariciando mi vientre y yo la miré- ¿Qué? Será un varón, ya verás.
Paula: Uf, lo que me espera entonces.
Zaira: Dicen que las mujeres son más pesaditas... -dijo haciendo un gesto- sino, míranos a nosotras.
Paula: ¿En serio estas desde hace diez minutos? -Entrando al ascensor-
Zaira: Mentirilla, hace ratito llegué... -yo la pegué- bueno, perdón.
Paula: ¡Tarada! -Dije riendo-
Zaira: ¿Sucedió algo?
La miré de reojo y una sonrisa apareció en mi rostro. Un "ya entendí" salió de su boca y ambas reímos.
  Cuando entramos le dije a Zaira que esperará acá, no hacía falta que le diga otra cosa mas, ella era dueña ya de mi casa.
Entre a mi cuarto y Pedro seguía acostado, me tiré encima y le comencé a besar el hombro, ya que se encontraba boca abajo.
Pedro: ¿Era ella?
Paula -largué una carcajada-: Y si. Te dije que ella me llamo...
Pedro: ¿Nan, está?
Paula: No, ya llega. -Me levante de encima- ¡Me voy a bañar!
Pedro: Dale, yo ya me levanto y por lo menos me voy a lavar la cara para estar con la loca de Zaira.
Agarré la toalla que Pedro había dejado colgada en la puerta del cuarto y me fui directo al baño, en eso que iba le grite a mi amiga que me iba a dar un baño rápido.

Tal cual como dije, fue un baño rápido. Diez minutos demoré en el baño, salí con la toalla envuelta en mi cuerpo y un rodete en la cabeza.
Entre al cuarto y Pedro no estaba ya; mientras yo me bañaba el había entrado para lavarse la cara... así que estaba con Zaira. Aparte se escuchaban sus murmullos por el pasillo y la risa de ambos.
  Abrí mi placar y saque la ropa interior que me iba a poner. Luego un short de jeans y una remerita suelta, pero en eso que me estaba por poner la remera note un poco de panza... la acaricié y sonreí al saber que esta panza iba creciendo cada vez un poco más.
Paula: ¡Vale, que creces, eh?!
Yo reí y me puse la remera, pero antes me coloque un poco de desodorante y perfume. Me eche en mi panza la crema para las estrías, cosa que me hacía perfectamente bien, ya que no tenía ni una por ahora. También me coloque la crema de que use siempre en mi cuerpo, piernas, brazos y lo que quedaba en las manos.
Con mis chinelas puestas, fui directo al baño y con la toalla. Yo si la cuelgo a donde se debe.
Odiaba que Pedro siempre haga lo mismo, dejar a donde no se debe la toalla... estás saliendo del baño que te cuesta volver para colgarla allí.
En fin, la deje a donde debería estar y abrí la pequeña estantería que teníamos y saque mi base para colocarme un poco, estaba pálida, me quería dar un poco de color. Me peine un poco y luego volví a mi cuarto en busca de mi celular.
Con celular en mano, me dirigí al living, a donde mi novio y amiga estaba charlando de lo más bien... 
Paula: Ey, que hacen acá y no se están fijando que vamos a comer... -dije preocupada por la comida-
Zaira: Gorda, ni te preocupes. Ahora, ya llamo a la  rotiseria y pedimos algo.
Pedro: Yo me voy a dar una ducha también, me hace calor acá.
Zaira: Si, muchísimo... encima salió un sol. Pensé que iba a estar como ayer...
Paula: Dejen de hablar del día carajo, y llama esa rotiseria que muero de hambre. -Dije sonriente-
Pedro: Llama porque dentro de un rato se pudre todo.
Paula: ¡Chau! ¿No te ibas?
Pedro: Ah, si... pero dame un beso por lo menos.
Paula: No, ahora quiero que te vayas a bañar.
Pedro: ¿Chiquito? -Negué-. ¿Chiquititito?
Reí y negué con la cabeza, me senté alado de mi amiga y esté con un poco de torpeza me agarro la cara y me dio un pico y se fue.
Zaira -rió-: ¡Que amor!
Paula: Tengo hambre, por lo menos pedí ya las empandas.
Zaira: Ya, ya, ya llamo para pedir las empandas y unas milanesas a la napo, te parece?
Paula: ¿Con ensalada? -Ella asintió- ¿Un pepino también?
Zaira -largo una carcajada-: ¿Pepino? -Yo asentí tímida- ¿Desde cuando te gustan los pepinos? Ah, perdón me olvide que estas con un flor de pepino.
Abrí mis ojos como plato cuando dijo eso...
Zaira: Ey, mal pensada... -me pegó suave- lo decía por... ¡olvida! -Ambas reímos-. ¿Pido pepino entonces?
Paula: Si, por fis. -Ella agarro el celular y marco- Yo me voy a poner la mesa.
Zaira: Anda tranquila, yo llamo y te ayudo.
   Luego de una hora ya nos encontrábamos todos sentados en la mesa, menos mi amiga quien era la que iba a servir. La verdad es que cero ganas de ayudarla, y gracias a dios ella dijo que me quedará sentada.
Pedro: ¿Pepino? -Dijo viendo en la ensalada- ¡Que asco!
Hernán: ¿Zaira desde cuando te gusta el pepino?
Zaira: No es para mi gordo.
Paula: Yo le dije que pidiera... -dije mirando el pepino- ¡muero por una rodaja!
Pedro: ¿Acaso no te gusta a vos?
Paula: Si, pero no sé me dieron ganas de comerlo.
Hernán: Eso se llama... antojo, no?
Paula -encogí mis hombros-: No sé si será un antojo...
Zaira: Y si gorda, es un antojo.
Hernán: Ay, amigo lo que te espera...
Pedro: Lo único que te ruego es que no me mandes a decir quiero un pepino a las dos de la madrugada porque te cago puteando.
Paula -yo lo miré inocentemente-: Yo no soy la que pide.
Pedro: No si, manzana.
Lo pegué y él beso mi mejilla tierna mente.
Paula: ¡Malo! -Dije en susurro-
Zaira: No, no, no...
Todos nos dimos vuelta y sin entender la miramos... ella traía en sus manos, en una bandeja las milanesas...
Hernán: ¿Qué paso? -Dijo preocupado-
Zaira: Se me ocurrió una idea.
Hernán: Te juro que no la trago cuando hace así, hace preocupar y es una tontera.
Paula: Ey, no seas así...
Zaira: ¡Te amo! -Me dijo tirándome un beso-
Hernán: ¡Te amo! -Le dijo a Pedro y esté echo a reír- Pues, claro...
Zaira: Sh, basta... tengo una idea.
Pedro: Y haber esa idea...
Paula: Di amiga, dale...
Zaira: El día esta re lindo para ir a la finca de Herní, no? -Todos asentimos- ¿Y si vamos? Le decimos a los otros dos...
Yo encogí mis hombros.
Zaira: Es domingo... un poco de diversión... estaría bueno.
Hernán: Por mi no hay drama, es más hoy a la mañana la limpiaron a la piscina y un poco a la casa...
Pedro: No sé, como quieran... ¿vos amor, queres ir?
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+5 y más novela ♥

40 Capitulo

-Cuenta narradora-
La tomó de las manos, e hizo que sus manos las deslice lentamente por su pecho. Él corazón de Pedro latía con fuerza contra las palmas de Paula. Con una sonrisa acarició la espalda y atrajo hacía si su cuerpo.
La larga y sedosa cabellera de ella, luego de ser soltada por la mano de Pedro, cayo suavemente por su espalda. Él le paso una mano nuevamente por el largo cabello hasta llegar a la cabeza, e hizo que se inclinará hacía atrás... la besó la base de la garganta y siguió hasta el hueco justo debajo de la mandíbula.
La sensación de sus labios, besándola, le provoco nuevamente ese escalofrío de placer por todo su cuerpo. La besó con una hipnótica ligereza y Paula alzó las manos para rodearle su cuello. Él le dio un mordisquito en el labio inferior y luego lamió hasta que ella a respirar entrecortadamente.
Pedro introdujo la lengua en su boca y emitió un sordo gruñido de satisfacción. Movió la cabeza coordinando el beso, haciendo que encajase mejor. Ambas manos de él comenzaron a subir y bajar la remera de Paula -su pijama-, entre idas e idas esta remera desapareció de su cuerpo y cayó a un lado de la lampara que había ahí. Él volvió a moverse con delicadeza, besandole la frente la sentó en sus piernas y ella lo abrazó.
Abrazo que aprovecharon y esté la alzo entre sus brazos, presionándola bien a su cuerpo camino dirección al cuarto.
Paula con sus manos suaves y tímida acarició su espalda, beso su hombro y un mordisco e hizo que Pedro gruñera...
       La recostó en la cama suavemente y beso con delicadeza una vez mas sus labios, quienes luego de unos minutos se despegaron y él comenzó a besarla por el cuello. Mientras besaba su cuello, acarició los pechos... no demoro ni un segundo en sacar su sostén y sus pechos está vez quedaron por completo desnudos. Pellizcó el pezón y jugueteó con él hasta endurecerlo. Ella arqueó la espalda debido al placer que le producía que le sobase también el otro pecho.
Pedro se quitó la camisa, dejando a la vista aquel musculoso torso. Paula le rodeo con los brazos, presionando sus tiernos senos contra el oscuro vello pectoral de Pedro. Él la beso y tomó sus manos para llevarla y hacerle notar, el crecido en su entrepierna. Con sus dedos, tímida, ella comenzó a bajar su pantalón pijama que tenía puesto en ese entonces, pues desapareció y su erección apareció asombrosamente caliente.
La timidez le sobrepasaba en el momento cuando lo tocó. Él susurro su nombre con voz gutural, guiando las manos de Paula con las suyas, muy despacio, siguiendo un movimiento rítmico. Cuando sus manos se tocaron ella se dio cuenta que le hizo notar que estaba en confianza, que no debía de temer ninguna timidez, ni miedo, ni nada... conocía su cuerpo antes, pero jamas había ocurrido estas cosas. Nunca llevaron a tener esa PASIÓN con todas las letras.... Pero dudo cuando él apartó sus manos, pero al poco siguió acariciando cuando él la miro a los ojos y le besó los labios, dándole esa confianza nuevamente.
Pedro luego de darle ese beso, hundió la cara en su cabello color castaño rubio. Ambos cuerpos demostraban que se deseaban aún más, demostraban esa pasión. Pedro se veía indefenso con las manos de Paula allí, con sus nervios a flor de piel. Ella se apartó un poco y él termino de sacar su pantalón.
La rodilla de Pedro separó los muslos. Abarcó los pechos con ambas manos y colocó su boca en la mandíbula de ella, dejando un beso. Un gritito soltó Paula cuando él besó y chupó los pezones, mordisqueando suavemente y excitándola mas allá de lo soportable. Ella lo encadeno sus piernas en la cintura y sus brazos frotándole la espalda.
Pedro la miró muy picaramente y deslizó su mano desde su vientre hasta los suaves rizos de su pubis. Allí estaba su húmedo e hinchado paraíso. Ella lo miró sorprendida  jamas se había sobrepasado... como explicar. Jamas se tocaron más allá....
Inclino su espalda y gruño de placer al sentir su caricia con suavidad.
Paula: Solo...
Pedro: Lo recuerdo. -Dijo sonriendo. No hacía falta que le recuerde que estaba embarazada y debería tener cuidado.-
Inclinó su cabeza hasta la espesa, humedezco paraíso. El pulso de Paula se le aceleró aún más e intento retenerlo, pero esté la sujeto con un poco de fuerza. Pues, busco con su boca de aquel punto esencial que le dolía de un modo delicioso. Ella volvió a tumbarse sobre las almohadas y dejo de resistirse.
Pedro movió sus labios con lentitud y disfrutando de ese. Paula onduló las caderas en respuesta a las incursiones de su lengua. Sus manos se posaron en su pubis.
No faltaba nada para que ambos llegarán al clímax, pues, Pedro le subió las piernas hasta su cadera y la penetró con una lentitud y profunda. Ella gimió y empujó hacía él para que se adentrase más en su interior.
Pedro: Jamas podría dejar de amarte. -Le dijo con un susurro en sus labios y está e hizo que fuera un beso profundo-
Paula: Tampoco te lo permitiría.
El placer en ese cuarto, la pasión, el amor... colapsaba en ese momento. Solo en el aire había amor, en esa cama había amor.
Podrán haber algunas que otras peleas, pero miles, miles de reconciliaciones.
Con la misma lentitud que la penetró, fueron ambos agarrando el clímax y ambos quedaron tumbados en la cama abrazados.
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+5 Capítulos y más novela!!!!!!!
Pues, lo único que pido es que no se quejen por lo que acabaron de leer. Yo avise que era para .... :O oh, dios, jajaja...
GRACIAS a mi anónima favorita que me ayudo con este capítulo difícil.
Acá comienza la maratón... no sé cuantos capítulos logre escribir, pero será una maratón. ♥ Los quiero :)
-Sigan la novela al costado. Dejen comentarios acá o en @LauPL_PP_Sgo ♥-.

miércoles, 6 de marzo de 2013

39 Capitulo

Paula: ¿Gordo? -Susurré-
Pedro no contestaba, al parecer se había quedado dormido. Agarré mi celular que estaba en la mesita de luz, me senté tratando de no despertar a Pedro y alumbre toda la pieza y luego su rostro, comprobe y si, estaba dormido.
Cuando volvíamos de la cocina para acostarnos, Pedro no se lo notaba asustado ni nada. Es más me dijo que podría haber una rata que por eso se cayo el vaso... pero para mi no era una rata.
¿Habrá un fantasma en esta casa? Ay, que hablo, los fantasma no existen... salvo en las películas.
   Guarde mi celular debajo de la almohada y agarré la mano de Pedro, me acerqué un poco más a él y me tape.
Esté cuando agarre su mano apretó fuerte, yo, ya tapada, acaricié su rostro con mi mano desocupada y luego acaricié su cabello.
Pedro: ¿Por qué no dormís?
Paula: Tengo miedo. -Él se dio vuelta y estiro para prender la lampara- ¿No estabas durmiendo?
Pedro: Me alumbraste, sentí que te moviste y me desperté.
Paula: Perdón... -dije apoyando mi cabeza en su pecho-
Pedro: No hay nada, no tenes porque estar con miedo. -Dijo acariciando mi cabello-
Paula: Pero el vaso se cayo solo...
Pedro: Una rata de seguro anduvo por el mesón, mañana me fijo, si?
Paula -encogí mis hombros-: No sé, no creo que una rata fue.
Pedro: Una rata fue, no pienses en otras cosas.
Paula: ¿Y si hacemos eso de ac...
Pedro: Bueno, no, basta. -Dijo sentándose en la cama-
Paula: ¡Auch! -Dije, ya que torpemente se sentó en la cama- ¿Basta, qué?
Pedro: Estás hablando muchas estupideces...
Paula: ¿Estupideces?
Pedro: Y si, de seguro que me estabas por preguntar por eso de actividad paranormal, o no? -Yo asentí mirando hacía abajo- Eso es una estupideces. Es una simple película, no comiences... -dijo alterado-
Paula: Bueno, pero cálmate... no te alteres.
Pedro: Son las cinco de la madrugada...
Paula: Cinco menos cuarto. -Dije interrumpiéndolo-
Pedro: Bueno, sea la hora que sea es tarde... y ambos queremos dormir.
Paula: Pero...
Pedro: Pero nada, vamos a dormir. -Dijo apagando la luz de la lamparita- ¡Ven!
Paula: ¡No te enojes! -Dije un poco angustiada-
Pedro -hizo que me acostará en su pecho y comenzó acariciar mi cabello-: Sh, no estoy enojado solo quiero que descanses que mañana tenemos un día larguito.
Paula: ¿Largo?
Pedro: Recuerda que vienen los chicos a almorzar.
Yo no dije nada, solo asentí y comencé a jugar con sus pelitos del pecho.

-9:00 de la mañana, día siguiente...-
Me desperté cuando sentí mi celular vibrar. Refregué mis ojos y lo saque en donde se encontraba, debajo de la almohada. Noté borro que decían las nueve y dos minutos, por dios, ¿acaso las embarazadas no son de dormir más?
Miré al costado y Pedro estaba durmiendo. Me puse mis pantuflas y me fui directo al baño... me higienice y luego salí del baño.
Abrí la ventana del balcón y salí para observar el día, estaba lindo un poco fresco, pero estaba lindo.
Respiré hondo y exhale al sentir ese aire de paz que daba a las mañanas acá.... Solo unos minutos estuve allí y luego decidí hacer el desayuno. Iba a dejar que Pedro descanse por un rato más, ya que me aguanto toda la madrugada por ese miedo estúpido que tenía, ahora si me doy cuenta que fui una estupidez.
    Me senté con todo preparado y mientras veía tele desayunaba. De pedo encontré una película, una comedia. Estaba buena, ya la había visto antes... pero no me traían buenos recuerdos la película. La primera vez que la vi fue con Facundo.
Tras recordar ese momento, miles de recuerdos que pase con él se me vinieron a la mente... recuerdo esa primera noche que quiso estar conmigo. Se había enojado porque yo no quería y me consideraba una criatura para estar con él.
¡Uy! Cada vez que recuerdo ese momento más odio le tengo, como una persona que supuesta-mente te ama y te dijo una vez que te iba a esperar a que llegué ese momento, se enoja. Me parece algo absurdo.
Sacudí la cabeza y pensé en otra cosa; pero en eso una molestia en la panza se hizo presente... corrí al baño con esas ganas de vomitar, pues lo hice. Sentí que el desayuno que había tomado se ha revuelto en mi interior de la garganta y una molestia en la panza e hizo que vomitará. Mi mamá me lo había dicho, vas a estar por este tiempo presente con los vómitos  los mareos, las ganas de ir al baño varias veces, las descompensaciones... ¡lo que me esperaba!
    Me lave la cara y los dientes, me higienice por completo una vez más. Me mire al espejo y note mis ojos con lagrimas, una que otra lagrima por la fuerza que hice apareció.... Salí del baño y tranquilamente comenzó a caminar hacía la cocina, lave lo que use con mis pocas ganas. Necesitaba acostarme nuevamente para sentirme un poco mejor. Pues, luego de acomodar todo y apagar volví a la cama.
Prendí la tele, me tape y comencé a seguir viendo la película que aún no había terminado. La había pillado desde el principió, ¡suerte la mía!
En eso Pedro se comenzó a moverse y yo lo miré... se había acomodado boca abajo. Yo reí.

Diez y media la película termino. Miré a Pedro que aún seguía dormido y en la misma posición.
Yo me sentía bien, pero me encontraba aburrida. Mi única salvación de no aburrirme era él, Pedro.
Paula: ¿Gordo?
Esté ni se movió. Dude en llamarlo por segunda vez por miedo a que se enoje, pero lo mismo lo hice...
Paula: ¡Amor! -Dije acariciando su cabello; pero no recibí respuesta de parte suya- ¡Pepe!
Pedro: ¿Qué? -Dijo dormido y sin moverse-
Paula: Son las doce y media, ya.
Sobresaltado se levanto de la cama y sentándose. Se refregó los ojos y me miro...
Pedro: ¿Vinieron Zaira y Hernán, ya? -Agarro su celular y luego de verlo me miro mal- ¡Paula, son las diez y media de la mañana!
Paula -sonreí asintiendo-: ¡Buen día amor! -Agarro su rostro y le di un pico-
Pedro: ¿Qué carajo haces despierta esta hora?
Paula: Me desperté a las nueve y media... desayune y después vomite todo, me sentía mal. Volví a la cama y me quedé viendo la película que vine una vez con Facundo... y hace ratito termino, estaba aburrida y te quise levantar. -Dije sonriente y lo miré con su cara de pocos amigos- ¿Esa cara es por lo que te desperté o por recordar a Facundo?
Pedro: ¡Las dos cosas!
Reí y él me siguió mirando de esa manera.
Pedro: ¿No tenes sueño?
Paula: No.
Pedro: Yo si, hablame cuando sean las doce... -dijo acostándose de vuelta y cerro sus ojos-
Yo lo pegué y él abrió sus ojos.
Paula: Ya te despertaste, no podrás dormir de vuelta.
Pedro: Créeme que si.
Paula: Te molestaré toda la hora. -Suspiró y se levanto de la cama- ¿A donde vas?
Pedro: Al baño.
Paula: ¡Mas te vale!
Él solo levanto el pulgar y se fue al baño, o eso creo.
Cinco minutos pasaron y Pedro no aparecía. ¿Cómo uno podía tardar tanto en el baño? ¿Y si voy a verlo? No, mejor lo espero. Capaz sentía calor y se entro a bañar.
  Otros cinco minutos más pasaron y Pedro estaba vez no volvió. Me levanté y me fui a fijar en el baño por si la había pasado algo, pero me encontré con la puerta del baño abierta y la luz apagada. ¡No estaba! Corrí hacía el living preocupada y ahí estaba acostado en el sillón durmiendo. ¡Lo mato!
Me acerqué sin hacer ruido y pensé en tirarme pero le podía hacer mal al bebé, entonces me senté en la parte de su cadera... esté abrió los ojos y yo lo sonreí falsamente.
Pedro: ¡Oh, gorda déjame dormir!
Paula: No. -Sentí un calor que recorrió mi cuerpo-
Pedro: ¡Dale! Vos también podrías dormir un ratito más.
Paula: No, yo no tengo sueño.
Con cuidado me estiro los brazos haciendo que mi cuerpo cayera sobre el suyo. Sentí como su erección se hacía presente, pues ese fue el culpable que mi cuerpo vuelva a tener ese calor.
Sus ojos se clavaron en lo míos. Esté corto los malditos centímetros que había entre nosotros y comenzó a besarme de una manera excitante.
Mi boca entreabierta, dejo pasar su lengua y saborear toda mi boca por dentro y fuera. Al igual que yo hice. Comencé a retomar ese beso y para cortar un poco el clima de esa calentura, mordí su labio y empeoré las cosas.
Pedro se sentó en los sillón, yo estaban sus piernas, rodeando las mías por su cadera y mis manos despeinaba su cabello tan brillante y bello.
Sus manos se perdían por dentro de mi remera, acariciando con su tibia y cálida mano mi espalada.
Se separo de ese beso descontrola-ble y comenzó a besarme el cuello, yo jade una o dos veces y sentí su erección una vez más, eso me volvía mas loca.
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Algo hooot quieren en esta novela o no? :) ♥
Espero que les guste, y perdón por no haber subido. ¡No dejaré de escribir esta novela, hasta su fin! No digan que la abandone. ♥
LA MARATÓN ESTA PREVISTA PARA EL SÁBADO, ¿LES PARECE? ESPERO SUS OPINIONES. ☺
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miércoles, 20 de febrero de 2013

38 Capitulo

Pedro: Sentí como un palo que me pego en la cabeza... -Dijo riéndose-
Paula: Dos.
Pedro: Bueno, esa indirecta me sonó muy directa.
Paula: ¡Pedro!
Pedro: ¿Qué? -Yo lo miré obvia- Ni se te ocurra, es muy tarde para salir a comprar palitos salados, y encima llueve.
Paula: ¡Ay, dale!
Pedro: Son las dos de la madrugada, ¿a donde crees que pueda conseguir eso?
Paula: En cualquier kiosco, esta abierto el de la vuelta.
Pedro: Esta lloviendo.
Paula: Tiene hambre... -Dije acariciando mi vientre y haciéndole puchero-
Negó con la cabeza y agarro las llaves...
Pedro: ¿Solo eso? -Dijo abriendo la puerta-
Paula: Unas gomitas también... -dije sonriendo-
Me levante del sillón y me dirigí directamente a mi cuarto, cuando entré acomode un poco la cama y me recosté allí. Me puse a buscar una película y la verdad que me llamaban la atención ninguna, así que deje cualquiera...
   Habían pasado diez minutos y Pedro no llegaba; ¿habrá estado cerrado y fue a otro kiosco? ¿Le habrá pasado algo? No, no creo.
Agarré mi celular y marque su numero, y un sonido me hizo dar cuenta que se había olvidado su celular. ¡Genial! Si en cinco minutos no vuelve lo voy a buscar.

Paula: ¡Pedro! -Dije asustada y sentándome en la cama toda transpirada, sentía como la transpiración corría por mi rostro-
Pedro: ¿Qué pasa Pau? -Lo miré y él prendió la luz- ¡Estas toda transpirada gorda!
Paula: .... -me encontraba perdida-
Pedro: ¿Pasa algo?
Negué tratando de encontrarme. ¿Había soñado o paso eso?
Pedro: Cuando llegué...
Paula: ¿De donde? -Lo miré y él rió-
Pedro: Me pediste que te vaya a comprar palitos salados y unas gomitas, ¿mi amor estas bien?
Paula: Entonces... ¿no fue un sueño?
Pedro: No, me hiciste salir a las dos de la madrugada... -Rió- ¿Creíste que soñaste?
Paula -asentí-: Demoraste mucho...
Pedro: Ah, si, no estaba abierto y tuve que ir un poco mas lejos... pero cuando llegué vos estabas dormida. ¡No te quise despertar!
Paula: ¿Los palitos? -Dije mirando para todos lados, pero no encontraba nada- ¿ Trajiste?
Pedro -rió-: Si, están en la cocina... ¿no queres darte un baño? -Dijo tocándome la frente- fiebre no tenes, pero estas transpirando...
Paula: Hace frío para bañarse, me voy a lavar la cara... -Dije poniéndome las pantuflas- vos anda a traer los palitos...
Esté rió y ambos fuimos para distintos lugares. Entré al baño, moje mi rostro y me miré al espejo...
Paula: ¿Qué pasa Paula? Estás viendo cosas donde no las hay.
Nuevamente me moje y sentí una mano en mi hombro, me di vuelta y no había nadie.
Paula: ¡Dios! -Dije secándome la cara y salí de allí-
Cuando entre al cuarto estaba Pedro acostado, semidormido... me recosté a su lado y lo abracé. Sentí como su mano como me acariciaba mi cabello...
Pedro: Ahí están los palitos gorda. -Yo asentí sin dejar de abrazarlo- ¿Pau... estás bien?
Paula: Si... bah... -sentí su mirada en la mía- te parecerá algo loco pero... sentí que alguien me toco el hombro en el baño.
Pedro -escuche su risa-: ¿Había alguien?
Paula: No me cargues, Pedro. -Dije sentándome en la cama-
Pedro: No te cargo... -Dijo sonriendo- capaz había alguien...
Paula: No. -Dije agarrando la bolsa de palitos-
Pedro: Ah, bueno... -rió-
Paula: ¡No es gracioso!
Pedro: Causa risa gorda, si no había nadie... te tocaron el hombro... -comenzó a reírse-
Paula: No se puede hablar con vos. -Dije levantándome de la cama y salí del cuarto-
Yo sentí que alguien me toco el hombro en ese baño, lo juro.
  Prendí la lampara del living y unas manos se posaron en mi cintura, rápidamente me di vuelta, asustada.
Paula: ¡Nene!
Pedro: Perdón, che...
Paula: ¡Me asustaste!
Pedro: ¿Por qué no vamos a la cama gorda? Son las cuatro de la madrugada, día sábado ya.
Paula: No, quiero comer esto... -Dije abriendo la bolsa- anda vos si queres...
Pedro: No te voy a dejar sola, mas si te tocaron el hombro...
Paula: Que cargoso que estás. -Dije mirándolo mal-
Pedro: Quiero cuidarte.. -Dijo agarrando mi rostro y me beso-
Paula: Pero no hace falta que te burles como lo estás haciendo..
Pedro: No me burlo.
Paula: Bue...
Pedro: Te amo.
Hice una sonrisa falsa y él rió... me beso.
Pedro: ¿Vamos a dormir? -Dijo al ver que no tenía palitos ya-
Paula: Si, pero las gomitas?
Pedro: Estaban ahí también...
Paula: Ah... no las vi. -Dije parando- Acompáñame...
Pedro: ¿Tenes miedo? -Lo miré mal- No dije anda... vamos.
 Agarre la bolsita de gomitas que había en la mesa y nos dimos vuelta para irnos pero un ruido nos hizo dar vuelta, nuevamente...
Paula: ¿Qué fue eso?
Pedro prendió la luz de la cocina y el vaso que yo había dejado antes en la mesada estaba todo roto en el piso...
Paula: Gordo, vos viste que yo lo deje bien... -Dije con miedo-
Pedro -Agarro los vidrios que había en el piso-: Si.
Paula: .... -Abrí la bolsita y comencé a comer de los nervios y mirar a todos lados-
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CONTINUARÁ... muajajajajjaja... ¿los están espantando? :O  jajajaja
Perdón por no subir, estuve de joda ñeeei :_ sorry!!!! Gracias por el aguante.
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martes, 5 de febrero de 2013

37 Capitulo

Pedro: Muy vaga estas últimamente. -dijo destapandome- ¡Dale, arriba!
Paula: Tengo un sueño. -dije refregando mis ojos-
Pedro: ¿Tanto sueño? -encogí mis hombros- Bueno, ya te despertaste... ¡levantate!
Paula: ¡Ufa! -me senté en la cama-
Pedro: Zai dijo que ya venía.
Paula: ¿Eh? ¿Para?
Pedro: Ni idea, pero llamo y dijo que ya estaba viniendo... -beso mi mejilla y salió del cuarto, en el pasillo grito...- ¡El desayuno ya esta!
Mis ojos se abrieron como dos platos, moría de hambre. Al pronunciar en mi mente "comida" me vino unas ganas de vomitar; corrí hacía el baño. Escuche como mi panza gruño, me pedía comida... me lave la cara, me higienice luego de haber vomitado. Eso significa nauseas, descompuesta.
   Justo cuando salí del baño Pedro pasaba por el pasillo. Se acercó hacía si y me miro...
Pedro: ¿Estuviste llorando? -negué con la cabeza-
Paula: Me sentía mal, ahora tengo hambre.
Pedro: Ese sentir mal significa que...
Paula: Ni lo digas porque me dan ganas otra vez. -dije tapándome la cara-
Pedro -agarro mi rostro con sus manos tibias-: ¿Queres que me quedé y no vaya a trabajar?
Paula -negué sonriendo-: No amor, quédate tranquilo. ¿Viene Zaira? -él asintió- Entonces no te preocupes.
Pedro: ¿Queres desayunar en la cama?
Paula: No, vamos a la cocina. -beso mis labios- ¿Qué hiciste de rico?
Pedro: Te hice un te, justo. -dijo sentándose alado mío-
Paula: Supongo que quedó facturas.
Pedro: Zaira me dijo que iba a comprar unas facturas en el camino, así que... ella trae, pero si quedaron dos. -justo sonó el timbre- ¡Debe ser ella!
Se levanto de la silla y antes de ir a atender la puerta me dio un pico, mejor dicho lo obligue que me de un pico. Luego de dármelo lo liberé y fue abrir la puerta.
Ha los minutos apareció con Zaira, pero lo uno que miré cuando entraron fue la bolsa que traía mi amiga...
Paula: ¿Y eso?
Zaira: ¡Hola! Si, estoy muy bien. -Dijo irónica y yo reí- ¡Salúdame!
Me paré y la abracé, luego besé su mejilla.
Paula: Te extrañe mucho. -Dije agarrando sus cachetes- Pero, ¿qué es eso? -agarre la bolsa-
Pedro: Como te venía diciendo... solo le importa la comida desde ahora. -Se sentó nuevamente en la silla-
Paula -lo miré mal-: Tampoco es así... pero... -le quiete la bolsa y abrí con desesperación al sentir el rico aroma de una medialunas dulces- ¡deliciosas!
Zaira: No te comas todas, las traje porque yo también quería comer eso... -yo me reí- si, si, vos reite nomas.
Pedro -tomo su ultimo sorbo de su café-: Yo me voy yendo.
Paula: Ufa, ¿tan temprano?
Pedro -asintió y me beso mi frente-: No te comas todas, Pau. Te puede caer mal...
Paula: Unas cuantas nada más.
Pedro: Esas "cuantas" me suenan todas... -los dos rieron y yo los miré mal- ¡mejor me voy! -se acerco a mis labios- Te amo.
Paula: Yo también.
Los apoye mis ambas manos en sus mejillas y lo besé, fue un beso corto ya que se encontraba mi amiga allí delante nuestro, no es porque me daba verguenza, no, pero no sé... era algo raro.
Pedro: ¡Nos vemos Zai! -Ambos se saludaron-
Zaira: Es un amor... -dijo cuando la puerta fue cerrada-
Paula: Viste, me cuida mucho. -Sonreí- Aunque antes... bueno... tuvimos una discusión. -Rápidamente di un bocado a la medialuna-
Zaira: ¿Pelearon? ¿Qué clase de discusión?
Paula: La clase de discusión de llegar al punto de decirle que no le importa el embarazo... -baje mi mirada y tome un sorbo del te-
Zaira -me pegó en la cabeza despacio-: ¡Paula! -me refregué y ella rió- ¿Por lo de los mensajes?
Paula: Si y por la salida que tuvimos ambos... -ella me miro sin entender- él salió con Agustina a tomar algo y yo salí con... Franco.
Zaira -comenzó a toser y yo me reí-: ¡Ag..ua! -yo me levante rápidamente riéndome y le serví un vaso con agua-
Paula: Perdón, no creí que te ibas a ahogar cuando te lo nombre...
Zaira: Y yo no creí que me ibas a decir Franco. -Dijo riéndose y tosió por ultima vez o eso creo- Conta que paso ya con Franco...
Paula: Nada, solo salimos a cenar y... nada tomamos un helado y luego volví a casa, pero... -ella me miro con mucha atención y eso me hizo causar mucha risa-
Zaira: ¿Qué?
Paula: Tu cara me mata.
Zaira -rió-: Quiero saber que ocurrió...
Paula: Nada, en el auto como que me quiso decir algo pero no quiso... otro día, me dijo. -Revolee los ojos- De seguro tiene que ver con esa vez de Bariloche.
Zaira: Pau, estamos hablando de ... años.
Paula -encogí mis hombros-: Capaz tengas razón, pero no sé. Es raro que allá venido acá a casa.
Zaira: Eso si que es muy raro gorda... -dijo irónicamente- ese chico te tiene altas ganas pelotuda.
Paula: Pero él sabe que estoy con Pedro y todo, así que...
Zaira: ¿Todo?
Paula: Bueno, lo del embarazo no. Solo saben ustedes...
Zaira -sonrió-: ¿Cuando se lo pensas decir a tu familia?
Paula: Eso tengo que hablar con Pedro, por ahora le dije que no diga nada. Tengo miedo que pase algo... -dije tocando mi panza-
Zaira: Ey, nada ocurrirá. -Me dijo sonriente-
Paula: Eso espero, pero te juro que tengo un mal presentimiento... -suspiré-
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Hola, hola :)
  Espero que les guste... ☺
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(Haré una maratón pero no sé cuando. Primero quiero escribir los cinco capítulos para novelaspauliter, pero habrá maratón acá) ☻

domingo, 3 de febrero de 2013

36 Capitulo

Escuche sus voz reiteradas veces decir mi nombre y en ningún momento me di vuelta para mirarlo. Sentí su caricia en mi brazo y una lagrima recorrió mi rostro una vez más, pero lo que mas me hacía fuerte y no me permitía llorar... era esa personita que estaba creciendo en mi panza. La doctora me había dicho que en estos meses se puede complicar el embarazo si no me cuido bien, sino reniego, no hago esfuerzo. Y no quería que nada le pasará, y también me di cuenta que si no estaba Pedro a mi lado conteniendome no podía.
Me siento sola y con un vacío enorme en mi alma, siento que cada día que pasa, cada noche que estoy a su lado durmiendo lo puedo perder por todo lo que hago y digo, pero él también hace lo suyo. Esto de mandarse mensajes con Agustina no da, sabiendo por todo lo que pasamos. ¿Yo? Yo hablándome con Franco que se me declaro una vez... lamentablemente estábamos haciendo todo mal, y los dos. Y esto de hacer mal ambos, puede llegar a gastar la relación.
    Me di vuelta para mirarlo de reojo y note que estaba acostado boca arriba con sus ojos marrones, bellos, mirando hacía el techo.
Me acomode bien y suspiré. Lo mire de reojo y justo él hizo lo mismo. Ambos reímos y en menos de un segundo yo ya me encontraba abrazándolo  Tenía me cabeza apoyada en su pecho y acariciando con mi mano derecha su panza... él tenía su mano izquierda acariciando mi pelo y la otra mi brazo.
Paula: Perdón... -fue lo primero que me salió de la boca-
Pedro: Todo comenzó con una aparición y fue mi culpa.
Paula: Bueno, si... -él rió- pero también fue mía por haberme ido con Franco.
Pedro -cuando dije eso no sentí ni una caricia mas de su parte, levante mi rostro y lo miré a los ojos-: Yo me fui a tomar algo con...
Paula -revolee mis ojos y me recosté nuevamente-: Agustina; estamos a mano. -dije agarrando su mano suavemente y sonreí-
Pedro: No esta bueno esto, Pau.
Paula: Ya lo sé.
Pedro: ¿Qué pensas?
Paula: Que esto hace gastar la relación, estás peleas.
Pedro -suspiró-: Pau, lo que te dije recién...
Paula -me senté en la cama para mirarlo-: Esta todo bien, capaz tengas razón. No estoy cuidándome como debo hacerlo.
Pedro: Si te cuidas bien, se me fue eso porque, ya sabes... estaba con bronca.
Paula -baje mi mirada-: Ha mi también se me fue lo de que no te importa el embarazo. Perdón, yo se que a vos te importa y mucho, solo fue en caliente.
Pedro: Perdonada, ¿yo?
Paula -asentí sonriendo-: Si, obvio que si.
Pedro: ¿Queres comer algo? -asentí sonriente- ¿Algo en especial?
Paula: Milanesas con papas.
Pedro: Eso podríamos comer mañana, estem... bueno. -Yo reí- ¿No te invitaron a comer afuera acaso?
Paula: Si, pero tengo hambre otra vez.
Pedro: Antojos se llama.
Paula: No, no creo que sea un antojo. -Dije riendo- ¿Vamos? Aunque no lo creas esta vez te voy a ayudar a cocinar.
Pedro: ¿Quedaron milanesas, no? -dijo parándose y luego me ayudo a mi-
Paula: Si, y unas cuatro papas también.
Pedro: Ah, genial.
Luego de ese genial... salimos del cuarto y mientras caminábamos por el pasillo, de un momento a otro lo frené.
Pedro: ¿Pasa algo?
Paula -asentí-: Si, me vino un antojo... -él me miro y se rió- ¿qué? En serió te digo...
Pedro: ¿Cual? ¿Se puede saber? -dijo apoyándose contra la pared-
Paula: Si, un antojo de un beso.
Pedro: ¡Anda a pedirle a Franco!
Paula -lo miré mal y él comenzó a reírse-: No es gracioso.
Pedro: Tu cara me causa risa. -Dijo agarrándome de las manos-
Paula: ¿Ahora te causa risa mi cara?
Pedro -asintió-: Así que tenes un antojo de un beso... ¿de quién? Porque de alguien debe dártelo  pero tenes que decir quien.
Paula: Mi antojos de besos siempre fue tuyos.
Pedro -me acerco hacía él-: ¿Míos? ¿Tan bien beso?
Paula: El "bien" -hice entre comillas- te queda muy chico. Besas perfecto.
Pedro: Ya lo sabía, ya me lo dijeron antes... -lo miré mal- ¿qué?
Paula: La próxima que te agrandes te meto un rodillazo en los huevos, escuchaste? -él rió-
Pedro: No vas a tener mas hijos... -yo reí- de mi parte por lo menos... -lo pegué en uno se sus gluteos- ey, chica abusadora.
Paula: Sh, ¿me das mi antojo? -dije acercando mis labios a los suyos-
Pedro: Claro que no... -yo lo mire- ¿qué? Ahora no quiero dártelo.
Paula: Bueno, yo quiero que me lo des ahorita.... -dije chasqueando mis dedos-
Pedro: Señorita impaciente.
Paula: Y si se trata de algo tan importante, como un beso tuyo, me extraña mi amor... -rodee mis brazos por su nuca- por favor, me das un beso? -él negó- Ufa, ¿queres que te ruegue?
Pedro: Quiero que me des luego otra cosa a cambio...
Paula: Miedo, ¿qué? -me dijo algo en el oído- ¡Pedro! -dije riéndome-
Pedro: ¿Si o no? Sino no hay trato, eh?
Paula -reí y creo que me puse colorada porque un calor se apodero en mi cuerpo-: Si. -Dije con la voz de nenita-
Él rió y se acerco lentamente a mis labios y me susurro allí un 'te amo'.
Paula: Te amo.
Sonreímos  y luego sellamos con un beso apasionado y tierno a la vez.
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Sigan la novela al costado. Dejen comentarios acá o en @LauPL_PP_Sgo ♥ Por fis, MUCHAS GRACIAS.